Elogio a Vanexxa.
Me hechizó su insolencia innata de princesa destronada, esa voz de niña perdida que con una dulce sonrisa te remata y como (al margen de todo prejuicio) vuela con una indomable prosa hasta donde tu imaginación nunca alcanza... Os presento (para el desdichado que aún no la conozca) a la única mujer que permito que me pisotee el corazón cada vez que canta:
